“Me atrevo a decir que se convertirá en una etapa crucial en mi evolución personal”

Carmen Moreno, voluntaria de comunicación en Colombia, nos cuenta un poco más sobre ella y sus expectativas sobre el voluntariado

Háblanos un poco de ti: de dónde eres, qué has estudiado, a qué te dedicas…

Mi nombre es Carmen Moreno, tengo 27 años y nací y me crié Granada, al sur de España, aunque también he estado trabajando en Madrid y Mallorca. Soy graduada en comunicación audiovisual y la mayoría de mi experiencia profesional se centra en la fotografía y el vídeo, aunque también me he especializado en marketing online y gestión de redes sociales. Sin embargo, mi verdadera pasión es la comunicación social, en especial contar historias a través de mis fotografías

¿Es tu primera vez como voluntaria? ¿En qué contexto has participado antes?

Aunque he realizado labores de voluntariado local en Granada, esta es mi primera vez como voluntaria internacional. Antes de encomendarme a la comunicación audiovisual, comencé la carrera de Psicología, donde me uní a una iniciativa de apoyo a las personas de la tercera edad en situación de abandono, ayudando a combatir su soledad. Además, este año, de vuelta en Granada, he prestado apoyo a inmigrantes subsaharianos por mi cuenta.

¿Qué esperabas encontrarte a nivel personal en esta experiencia?¿Qué crees que te va a aportar esta experiencia?

Éste es, sin duda, uno de los mayores retos a los que me he enfrentado, ya que nunca había viajado tan lejos por tanto tiempo. Además, hay que tener en cuenta las diferencias sociales y culturales, así como las particularidades del contexto y las condiciones en las que se vive en el lugar en general, y como voluntaria en particular. Pienso que lo más importante es ser consciente de que no es una situación fácil y que se requiere una gran preparación mental para esta clase de cambio en la vida de una persona. No obstante, estoy segura de que es una experiencia positiva y muy enriquecedora, y me atrevo a decir que se convertirá en una etapa crucial en mi evolución personal.

Mi idea es ampliar horizontes tanto a nivel profesional como personal. Me gustaría continuar trabajando en terreno, así que esta es la oportunidad perfecta para conocer el sector y también para probar si estoy realmente preparada para este cambio en mi carrera. Por otro lado, creo en la experiencia como la forma de aprendizaje más efectiva en todos los aspectos de la vida, por ello esta iniciativa me va a permitir seguir creciendo y ver el mundo desde una nueva perspectiva.

Y en Colombia, ¿qué labor vas a desempeñar? ¿Cuáles han sido las primeras impresiones?

Soy EU Aid Volunteer con Alianza por la Solidaridad, y soy responsable de comunicación en la región colombiana del Pacífico, concretamente en Buenaventura. Se trata de una zona extremadamente azotada por las consecuencias derivadas del conflicto armado, el tráfico de drogas y la violencia de género, entre otras problemáticas. Mi tarea consiste en diseñar e implementar la estrategia de comunicación de Alianza por la Solidaridad Colombia con el objetivo de dar visibilidad a cada proyecto y encontrar nuevas fuentes de financiación. También realizo labores de formación en materia de comunicación dirigida a las comunidades beneficiarias como una forma de empoderamiento.

Dejando a un lado las diferencias en el contexto, especialmente en lo referente a seguridad personal, no me he sentido en peligro en ningún momento. Mis compañeros me han acogido muy bien, han sido muy cordiales y cercanos conmigo desde el principio, y la gente local me ha resultado sorprendentemente amable.

Por último, ¿recomendarías participar en la iniciativa? ¿Qué le dirías a alguien que está dudando si irse?

Aunque me encuentro solo al principio de mi aventura, ya que apenas he completado el primer mes de mi despliegue, a esa persona le diría que, si realmente siente la necesidad de vivir una experiencia como esta, no lo piense demasiado y simplemente lo haga. Como todo en la vida, siempre se presentarán dificultades, pero merece la pena superarlas. Realmente no hay nada que perder y sí mucho que ganar. Es más, sopesando, creo que un voluntario da, pero recibe aún más.