La pedagogía es lo que se está buscando para conseguir la paz en Colombia

Carta para las y los locos que buscamos la paz

Queridas personas utópicas, yo nací tan pequeña como cualquier niña. Me crie en un país en paz y llena de comodidades, pese a que mi familia es de las humildes (eufemismo de pobre del primer mundo).

Fui creciendo involuntariamente y muy pronto me di cuenta de que algo en mi era diferente, me daba cuenta de la pobreza que nos rodeaba, las personas sin hogar, el niño del colegio que estaba triste por problemas familiares, el que tenía una enfermedad, etc.

Algo en mí, hacía que me preocuparan esas diferencias, así que llego el día de escoger una carrera universitaria. Después de plantearme todas las opciones posibles y cambiar de opinión alrededor de un millón de veces, lo encontré, Grado en Pedagogía.

¿Sorprendidas/os? No, no es lo de los pies, eso es podología. Pedagogía proviene del griego y está compuesto por paidos (niño) y gogía (“conducir” o “llevar”).La pedagogía es el conjunto de los saberes que están orientados hacia la educación, es una ciencia aplicada con características psicosociales que tiene la educación como principal interés de estudio.

Me he dedicado durante mis 27 años a seguir la utopía de un mundo en paz. Decidí transformar el mundo a través de la educación. Esto exige modificar las maneras de pensar, sentir y comunicarse, lo que significa cambiar la cultura, quizá la tarea más compleja en una sociedad. Aun así, si volviera a nacer, volvería a ser pedagoga. La razón es simple: lo más increíble que puedes ver en la vida es ver como todos y todas podemos ser genios en algo. Las capacidades están en nosotros/as y solo necesitamos oportunidades para demostrarlo.

Ver el proceso que conduce a las personas a pensar, ver cómo crece su bienestar al aprender, es sin duda increíble. Ustedes y yo sabemos que este proceso solo es posible con oportunidades y educación.
Lo triste de la historia colombiana es que la guerra, las desigualdades, la pobreza, el narcotráfico, etc. ha enfermado a la población. El odio, el rencor y la desconfianza han inundado las calles. Todos, nos hemos enfermado emocionalmente.
Pero si a odiar se aprende, también se puede enseñar a querer. Por eso hoy me dirijo a ustedes, porque creo fielmente en el impacto estructural y profundo que tiene la buena educación.

Colombia y su gente se merece una nueva oportunidad. Reparar todas las heridas provocadas durante años y aprender por fin a través del amor y del perdón. Esperanza y paciencia es lo que nos sobra, pero el tiempo pasa y no avanzamos como deberíamos con el acuerdo del proceso de paz. Estoy cansada de ver a los y las mismas de siempre sufriendo, porque ya no quiero seguir dando capacitaciones sobre resiliencia y empoderamiento. Ya no quiero hacerlos más fuertes, solo quiero que vivan en paz. Y a través de la pedagogía poder disfrutar del aprendizaje en un espacio seguro y sano.

Ustedes, mis utópicos no dejaremos de intentarlo y no nos iremos hasta conseguirlo. Esperanza y paciencia es lo que nos sobra…por una Colombia en paz.

Yaiza André Rodriguez

Fotografía: Graffiti in Bogotá /Calle 26 (©Carmen de Miguel, EU Aid Volunteer con Alianza por la Solidaridad Colombia)