Más de 6.000 personas se forman contra la violencia de género en Nicaragua

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En la última semana pasé mucho tiempo viajando entre las comunidades rurales de El Viejo (en Chianandega, Nicaragua) para presentar el nuevo proyecto de APADEIM, la organización local y aliada de Alianza por la Solidaridad. Era la primera vez que visitaba los beneficiarios de una iniciativa de la asociación donde estoy desarrollando mi voluntariado cómo EU Aid Volunteer y, tengo que decir, que fue uno de los momentos más educativos que he vivido en los últimos dos meses.

El proyecto del que estoy hablando quiere mejorar dos aspectos importantes de la vida de estas personas: la capacidad de gestionar situaciones de riesgo y el problema de la violencia basada en género. Las actividades se van a desarrollar a lo largo de 5 años y van a involucrar a casi todos los habitantes de 14 comunidades rurales, más de 6000 entre mujeres y hombres.

Para presentar finalidad, actividades y resultados del proyecto y para permitir el involucramiento y la participación de todas y todos, estamos organizando asambleas comunitarias en cada comunidad. Empezamos por la mañana, siempre bien temprano, cargando en un coche todo lo que se necesita para las asambleas: una televisión, algunas hojas y algunos marcadores, un montón de zumos de manzana en lata y de pequeñas pizzas para el refresco de los participantes y tanta paciencia. De hecho, muchas de estas comunidades están muy lejos y, para llegar, hay que conducir a través de caminos de tierra y piedras que, por suerte, en esta temporada, están totalmente secos. Una vez llegamos, hay que esperar y, tal vez, hay que dar la vuelta a la comunidad para averiguar que todo el mundo sepa que hay una reunión y que es muy importante.

La gente llega, se explica todo, se habla, se organizan las próximas etapas y se pasa a otra comunidad. Hay personas y familias que hacen un largo camino a pie para escucharnos y hay personas que, después de un día de trabajo en el campo, vienen muy cansados para participar al desarrollo de su comunidad.

Después de todo un día de trabajo, regresamos a la oficina, cansados y sudados y muchísimas ganas de echarse en la cama para descansar, pero también con muchísima satisfacción por los resultados conseguidos.

Emiliano Cesaretti

@EmiCesaretti

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