Mujeres protagonistas del cambio II

EUAV apoyando la participación de las mujeres en la gestión comunitaria del agua potable y saneamiento, Chinandega, Nicaragua.

En este artículo quiero hacer pasar la voz de Walkiria, una mujer luchadora de una comunidad del Municipio Villanueva, departamento de Chinandega, Nicaragua. Walkiria nos cuenta su participación en un Comité de Agua y Saneamiento y su proceso personal de empoderamiento como mujer.

«Yo vengo de una comunidad muy chiquita del noroccidente, a unos kilómetros de Honduras. Yo llegue ahí en los CAPS[1] solamente a los 14 días de cesárea y al inicio me preguntaba qué estaba yo haciendo ahí, que yo no podía estar ahí tan pronto después de dar a luz. Pero ahí seguí con la iniciativa PARAGUA[2] y ha sido para mí una experiencia personal muy linda. Esta iniciativa viene a empoderar a la mujer y me decía que sería lindo que no fuese solo una mujer de una comunidad la que se empoderara, ¿verdad? Que sean 10 y más. Tenemos que desarrollar solidaridad y hermandad entre las mujeres, eso es lo primordial. Todas como mujeres tenemos el mismo valor. También me ha ayudado a hacerme valer, a hacerme sentir yo misma, darme momentos de reflexión y encontrarme yo misma. Y eso es lindísimo. Porque nosotras tenemos una realidad bien dura, con semejante calor que hace en las comunidades. Por eso, es tan importante que las mujeres tomen su lugar en los CAPS. Cargos de CAPS como tesorera, esos cargos no vienen realmente a empoderar a la mujer, vienen a darle más trabajo y más desgastes, porque lleva más carga. Y si podemos hacerlo, peor si lleva más trabajo. Además de contar con el cuidado de nuestros hijos. Lo digo porque yo soy madre de ocho hijos. ¿Y? con ocho hijos pensaba que no iba a poder en el CAPS…. «Uh, ¡no puedo!» Pensaba. ¡Y sí! ¡Lo he podido hacer!

La iniciativa Paragua tiene también una escuela con muchas mujeres, a veces mayores de edad, donde ellas aprenden, ellas expresen los problemas que han vivido. Porque el occidente es un lugar remoto, bien seco, lugares donde no tenemos trabajos. No hay empresa, hay ingenieros y doctores, pero la mujer no tiene ahí acceso al trabajo. Quizás muchas mujeres en la frontera con Honduras tienen que arriesgarse a andar de noche y subirse a los furgones, por no tener trabajo. Y no puedo discriminarlas como mujer, nos han enseñado que todas valemos. Y si una mujer comete un error, ella sabrá el por qué sus motivos, y por qué lo hace.

Yo, por ejemplo, vivo cerca de una mina artesanal de oro y ahí he visto a compañeras quebradas. Quebradas por el trabajo en una mina. Yo tengo una amiga, a quien cedí mi paso en la escuela y le dije que participara por mí, porque yo quería que ella también pudiera avanzar. Pero ella me dijo: “Ah mamita, no puedo, porque aquí en la mina me gano 500-700 pesos al día y en la escuela no voy a ganar nada. Y me dijo “Sois vos la que tienes que ir! Yo te miro diferente, tu experiencia te ha cambiado”. Y dije “¡Sí!” y seguí porque ahora con la experiencia que tuve, quiero llegar a otras mujeres. Para que ellas también puedan aprender y enfrentar mejor lo que nosotras vivimos. Ser mujer no es venir a devastarse, es hacer valer nuestros derechos.

Marie-Pierre Smets

 

[1] Comités de Agua Potable y Saneamiento.
[2] La Iniciativa Paragua es un consorcio de 10 ONGs locales e internacionales que llevan el proyecto de agua y saneamiento y donde participa Alianza por la Solidaridad.