Recién llegada, todavía encontrándome en una especie de burbuja de espacio y tiempo, me encontraba caminando por una de las principales vías de Bogotá. De repente, entre millones de personas vendiendo todo lo que uno puede imaginar (o no!) entre gritos ¨mira, mira,mira¨, los olores de áromatica, canelazo, arepas y más, mis...